28/10/11

Cuando el Perro (Verbitsky) mordió al amo

Corría enero de 2003. Tiempos preelectorales. El peronismo aún no encontraba una figura rescatable para presentarle a los votantes. El entonces periodista y hoy periodista militante (o converso a secas) Horacio "El Perro" Verbitsky escribía esto sobre Nésto Carlo Kirchner en el matutino Página/12:
"Menem, Duhalde, Mazzón, Manzano, Puerta, Rico siguen siendo protagonistas en los episodios más recientes de la saga, a la que se han sumado algunos pocos nuevos, como el gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner, enrolado en lo que con involuntario humor se autodenomina 'sector productivista'. Insistente como un moscardón, el Senador Duhalde trata de adosarle la candidatura a vicepresidente del actual gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien se resiste con denuedo a dejar su sillón, codiciado por la primera dama provisional.
Algunos partidarios de Kirchner evocan que fue perejil de la Juventud Peronista, como si los alineamientos de treinta años atrás pudieran decir algo significativo sobre el presente. Prefieren no recordar el rol decisivo que tuvo en la década pasada para asegurar la privatización de YPF, cuando fletó el avión de la gobernación santacruceña para asegurar que uno de sus diputados, que por un accidente tenía una pierna enyesada, llegara a tiempo a la sesión decisiva. Con las regalías atrasadas percibidas efectuó colocaciones financieras en el exterior, lo cual prueba que no se quedó en el 70. Sus simpatizantes tampoco mencionan el lobby sobre el gobierno nacional que Kirchner encabezó hace un año. Secundado por los gobernadores de Neuquén, Jorge Sobisch; de Mendoza, Roberto Iglesias, y de Chubut, José Luis Lizurume, fue el vocero de Repsol contra las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos decididas en aplicación de la ley de emergencia económica. Ni siquiera los gobiernos liberales de México y Chile enajenaron la renta minera en forma tan irresponsable".*

La fuerza del periodismo.
Como sabe cualquier estudiante de primer año de este oficio, el periodismo es el "perro guardián" de la democracia. Pero cuando se pasa del otro lado -del lado del poder-, se convierte inexorablemente en perro faldero. Por más poder que se tenga y por más "progresista" que pueda ser.

* Las negritas y las cursivas en la cita son mías. Puede leerse el artículo completo de este Perro que aún mordía aquí.

27/10/11

Gracias, Nésto Carlo... por tanta entrega

"Ayer, por medio de un decreto, Cristina Kirchner dejó sin efecto una decisión adoptada a comienzos de 2003 por Eduardo Duhalde, en beneficio de las empresas mineras y petroleras. Pero no solo eso. También anuló un decreto de Néstor Kirchner, de junio de 2004, que amplió esos beneficios en favor de las mineras. Y que en ambos casos restablecían una norma dictada por Carlos Menem, refrendada por Domingo Cavallo", reza una crónica de hoy, a un año de la muerte del ex presidente peronista Nésto Carlo Kirchner.

Qué lindo gesto de nuestra presidenta Cristina: para recordar a Nésto y alimentar su mito de héroe nac and pop, dejó sin efecto un decreto de Él bien entreguista, cipayo, vendepatria, neoliberal, menemista, y siguen los epítetos...
Nunca menos.

7/10/11

Steve Jobs: Think Different?


¿Fue Steve Jobs el "genio creador" que -casi- todos dicen que fue? ¿Marcó una nueva época? ¿Fue el padre de la revolución tecnológica en marcha desde hace décadas? Muchas preguntas...
Algunos cuestionan: "¿Qué hizo por la gente común Jobs? Nada. Creó productos caros, de alta gama: inaccesibles".
El emprendedor tecnológico Santiago Siri sostiene hoy en una breve columna en Clarín sobre Steve Jobs lo siguiente: "Antes de 1975, hablar de computación personal era ciencia ficción: las computadoras eran inmensas máquinas sólo operables por expertos. Steve Jobs vio en estas poderosas máquinas el instrumento ideal para potenciar el intelecto y creatividad. Y entendió, antes que nadie, que el problema importante a resolver era hacerlas accesibles por todos. La revolución que ayudó a despertar tiene muy pocos precedentes en la historia".

Cité a Siri en Twitter y enseguida se armó el debate. El amigazo y experto "albañil del software" @pinchudo me respondió por esa red social:
"Error, SJ toma una idea de Alan Kay entre otros, que estaba experimentando hacer compus accesibles a niños con pibes. Inclusive con ideas como el DynaBook Alan Kay se adelanta eones al iPad, el visionario es AK, no SJ. /cc @santisiri ".

Luego se sumó @diegohtc, quien tuiteó:
"Agregaría que el 'todos' de Siri eran unos pocos. El uso doméstico y recreativo es posterior".

@Pinchudo agregó más data con un link a un post titulado: "Did Steve Jobs Steal The iPad? Genius Inventor Alan Kay Reveals All".

Y hasta contestó el propio autor del opúsculo:
"@pinchudo @1nuncasabe Steve Jobs tomó ideas de muchos lados (PARC, Engelbart, etc) y concretó en la realidad lo que otros solo imaginaban".

El ingeniero en sistemas @scoffey comentó a su vez:
"@1nuncasabe Coindido con @santisiri que SJ contribuyó a popularizar nuevas tecnologías llevando productos masivos al mercado con mucho éxito. Pero también están los científicos e ingenieros que inventaron esas tecnologías y las implementaron a buen costo/calidad".

Agrego a este post las polémicas declaraciones sobre Jobs que realizó públicamente otro informático que, para muchos de sus colegas, tiene hace tiempo su propia áura: el creador y principal impulsor de la corriente del software libre, Richard Stallman, quien señaló: "Steve Jobs, el inventor de la computadora convertida en una cárcel copada, diseñada para cortarle a los tontos su libertad, ha muerto. No me agrada que haya muerto, pero sí que ya no esté".

Y siguen los tuits, los links, las ideas en torno a la genialidad y originalidad creativa del extinto empresario. El debate está abierto. Steve Jobs: Think Different?

6/10/11

Steve Jobs, discurso de Stanford

Hoy tod@s hablan de él. Y casi tanto como de sus hijos tecnológicos, hablan de este discurso pronunciado por él en 2005 en la Universidad de Stanford: una verdadera clase de vida, y de "educación zappiana" como la que he elogiado aquí, (pos)moderna y valiente educación a piacere. "Inútil", cual esfuerzo batailleano. "Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida", dice. Porque sí. Sólo porque sí.
Lo comparto con ustedes, como homenaje al genio. No tiene desperdicio: intelectual, ética y emocionalmente.
Como gritan todos hoy en Twitter: #ThankYouSteve



29/9/11

Somos nuestros propios grafitis

Escribimos todo el tiempo en muros. En los “muros” de Facebook. En el nuestro. O en el de otros. Y también -por qué no- en ese muro denominado de otra forma (“timeline”) que es Twitter. O, incluso, en blogs, tumblrs, o en nuestra cuenta de YouTube, o Flickr, o… La lista es larga.
Nos la pasamos garrapateando “grafitis”. La Real Academia Española no da muchas precisiones de este término. Sólo señala su raíz italiana, que significa “letrero o dibujo”: pintadas.
Se trata de formas de inscripción o pintura sobre algún mobiliario urbano. Y no pocas veces con contenido político (en tanto y en cuanto contenga algo de “arte” o imaginación; si no, es simplemente una proclama partidaria).
Alrededor de los años ochenta, cuando gozaron de cierto auge en Argentina, los grafitis tenían generalmente un carácter “subversivo”. O, más bien, irreverente. Y eran, fundamentalmente (excepción hecha de tres hermanos que saltarían a la fama a partir de ellos), anónimos. Y en este punto me quiero detener. Es que en tiempos de asfixia dictatorial, y aún de primavera democrática pero con resabios -miedos- de aquellas horas aún frescas, lo irónico, lo culturalmente crítico sólo era dicho por el pueblo o la gente “a hurtadillas”.

Y bien. Hoy eso no ocurre. Hace tiempo que vivimos una especie de “individuación” del individuo, si se me permite el juego de palabras. Hoy nadie teme expresarse libremente, y diariamente, en un “muro”. Semipúblico, o semiprivado. Cada vez menos gente teme mostrarse, ser, ante la mirada del otro. ¿Habría, por esto, que colegir que hemos entregado voluntariamente parte de nuestra privacidad? Habrá quien prefiera verlo así. Yo quiero pensar, en cambio, que hemos perdido -un poco más de- nuestros miedos. Y que, con ello, hemos ganado o ampliado en algo nuestra esfera pública, de libertad de opinión y de debate. Sobre política, sobre fútbol, sobre sexo, cine, literatura, música, y agreguen ustedes los varios etcéteras que se les antojen. Ante quien quiera verlo, leerlo, escucharlo; aceptarlo o negarlo.
¿Cuál es el peligro, en la era de la información, de echar a rodar más información? WikiLeaks develó los secretos de Estado de las grandes potencias y… nada ha pasado. Esto es cierto, pero es menester relativizarlo: nuestro país es ejemplo del peligro que puede acarrear la libre circulación, no sólo de la información sino, más aún, de esa información puesta en contexto que provee el periodismo independiente (del Estado). Pero eso quedará para otro post. Igualmente, pueden leer mi opinión sobre el “periodismo militante” y la supuesta “prensa independiente” aquí y en los post que allí se mencionan.

¿O, acaso, debemos pensar, conspirativamente, que la palabra se masifica justamente cuando ya no tiene poder de “decir”, de nombrar, o de hacer; quizá por efecto precisamente de la propia saturación que a veces produce la masificación? No lo creo.
“Estoy convencido de que las tecnologías de la información ‘cambian el mundo’”, escribió recientemente el periodista experto en nuevas tecnologías Francis Pisani. En su columna de opinión publicada en Clarín, Pisani cita una afirmación radical del periodista estrella del New York Times Thomas Friedman. Según éste, “el mundo es plano” gracias al efecto homogeinizador de las nuevas tecnologías. Quizá ambos periodistas pequen de exceso de optimismo. Quizá no. 1 nunca sabe…

Quizá a muchos que escriben en su “muro” desde la privacidad de su hogar éste comentario tal vez les parezca raro. Pero si pensamos que tal vez está en una plaza posteando desde su smartphone (y desde la plaza), la cosa toma otro color. Y si esa plaza estuviera en Egipto, o en España, o en Grecia, o Chile, más aún. Con sus “armas tecnológicas” en mano, le pueden brindar al mundo -de hecho lo hacen- testimonio escrito y hasta foto-gráfico de los acontecimientos de que son parte. Lo que se denominado “periodismo ciudadano” (googlear: “We, the media”, el manifiesto liminar de Dan Gillmor).
El acontecimiento, así, se enriquece. La famosa “construcción del acontecimiento” multiplica, nietzscheanamente, las perspectivas de enfoque.
Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información -como toda tecnología- no tienen un uso intrínseco. Hay que decirlo una vez más: su uso es social y, por tanto, histórico.
Si alguna certeza tengo -quizá la única- es que la historia no está escrita. La escribimos, la disputamos, todos los días. Y una gran parte de esa historia está compuesta por los valores (significación, en fin) que afirmamos y los que impugnamos.
Somos -también- lo que escribimos y/o callamos, sin duda.
Nos expresamos, susurrando o gritando, en un “muro” que, paradójicamente, no “separa”, como el famoso Muro, sino que une, que sirve para compartir.
En la era de la información y la comunicación (3.0), y también de la “post-privacidad”, somos nuestros propios grafitis.


15/9/11

Relatame ésta


Y sí. Una más del Estado ausente. Nuevamente tragicómica. Argentina sigue siendo República Cromagnon.
"El Soterramiento del Corredor Ferroviario en el Tramo Caballito-Moreno". Este coqueto título puede leerse en la página 50 del libro de autopromoción oficial "Grandes Obras de Infraestructura del Bicentenario Argentino" editado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios que comanda Julio De Vido.
Allí, debajo de esta hoy ridícula fotografía (como las del IndeK), puede leerse:
"Este soterramiento aumentará la capacidad técnica de la línea con mayores frecuencias, mejorará el confort y la seguridad de los pasajeros, y dará permeabilidad a la malla urbana sin interferencias ferrocarril-red vial,
eliminando los pasos a nivel".
Items que se detallan en las tres páginas subsiguientes y que pueden ver aquí.
El soterramiento de la patria, relatado...
Amigo K: relatame ésta, dale.

11/9/11

Sarmiento versus Zappa

Hace poco más de un siglo y medio, Domingo Faustino Sarmiento elogiaba el sistema educativo de Estados Unidos, cuyo modelo intentó aplicar en Argentina, "importando" incluso cientos de maestros del país del Norte.
Hoy, en el "día panamericano del maestro", en homenaje al fallecimiento del más importante impulsor de la educación pública, gratuita y laica del país, solo quería compartir aquí una foto y una idea, una observación hecha un siglo después por Frank Vincent Zappa en su primera placa, Freak Out! (1966), sobre el mismo sistema al que Sarmiento le había cantado loas.

"Deja la escuela antes de que te pudra la mente
por exponerte a nuestro mediocre sistema educativo.
Olvídate del título secundario y acude a la biblioteca
a educarte a ti mismo si tienes huevos".

9/9/11

Un milagro para la oposición II

Hace dos semanas, el gobernador santafesino y candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, señaló que “el siglo XXI es del socialismo; los otros partidos son del siglo pasado”. El viernes último, el radicalismo de aquella provincia emitió un comunicado en el que rechazó "la visión hegemónica" de Binner, y su "postura paternalista y desmerecedora del resto de las fuerzas" frentistas.
Un atendible reclamo, por cierto. Desde mi punto de vista, sostengo que el "socialismo" no es el FAP, ni el FAP es solo el "socialismo". Cosa que los "socialistas" (o socialdemócratas sin comillas) no parecen ver. Digo esto porque me parece que, comparta ideológicamente o no, el FAP puede ser un gran instrumento político para el crecimiento de una nueva fuerza política que supere al bipartidismo argentino. Pues el medio pelo argentino no es ni "socialista" ni -menos- socialista a secas. Insisto: los socialistas del FAP se siguen pensando como socialistas en su fuero interno; así como cada fuerza del FAP mira su costado, contando las cartas que tiene para octubre, al encolumnarse detrás de Binner.

Binner seguirá subiendo algunos puntos más en las encuestas, casi por inercia. De hecho, una encuesta difundida recientemente ya lo ubica segundo con 16 puntos, detrás del imbatible 51 por ciento que posee Cristina, y lejos de los casi 10 puntos que acumula Ricardo Alfonsín y los deprimidos ocho puntos de Eduardo Duhalde.
Pero algunos ya empiezan a trasladar la pregunta que se planteó la noche misma del 14 de agosto sobre su futuro personal al propio FAP: ¿qué hará Binner el 11 de diciembre, cuando ya no ejerza ningún cargo? ¿Volverá al ejercicio de la medicina, como confió el gobernador electo Antonio Bonfatti a Clarín esa noche? Más allá del interbloque en el Congreso presentado en público hace dos semanas, ¿qué pasará con el FAP después del 23 de octubre?

Por su parte, el candidato a presidente por la UCR, Alfonsín, minimizó la respuesta del radicalismo santafesino a Binner, en desmedro de su partido. Pero a los pocos días -esta semana- dio marcha atrás y sostuvo que las declaraciones de Binner constituyen "destrato, una desconsideración difícil de comprender".
Hoy, Alfonsín cree que "disputa el mismo electorado que Binner". Sin embargo, hasta ayer nomás creía lo contrario. Y por eso se alió con el peronista Francisco De Narváez para disputar electorado por derecha. Le fue mal.
Ahora pega un volantazo y cambia de barco a mitad del océano: ahora quiere disputar por izquierda cometiendo un doble error: realzar la figura de Binner, al pegarle, y rebajarse él mismo al poner más énfasis en Binner que en la Presidenta, mostrando implícitamente que él mismo asume el derrotista "Ya ganó" (Cristina). La pregunta es: ¿quién lo asesora en la estrategia de campaña?
Por cierto que el razonamiento aplicado a Binner vale para el hijo del primer presidente de la vuelta de la democracia: ¿qué pasará con Alfonsín luego de octubre? ¿Quién liderará, si es que la hay, la "renovación" del centenario partido luego del previsible mandoble electoral?
Escuché a un colega dar una visión interesante sobre las PASO: "Los políticos argentinos nunca entendieron el sentido de las primarias. Si lo hubieran hecho, habrian llegado a ella de otro modo, en alianza o no, pero disputando una verdadera interna, y seguramente el ganador habría salido fortalecido de ella". Pero si a esta visión estratégica la sazonamos con la mezquindad y la miopía habituales en la política criolla, comprenderemos mejor por qué las cosas se dieron como se dieron.
Como fuere, con estos pasos en falso, la ironía del "milagro para la oposición" (ganar las elecciones) con la que jugué en este post del mes pasado se aleja cada vez más del "milagro" terrenal que describe la filósofa política Hannah Arendt, un milagro bien humano, fruto de la "acción" del hombre (inesperada, libre, imposible de preveer, pero absolutamente humana y plausible), para constituir, casi fatalmente, un verdadero milagro extranatural.

31/8/11

Miente, miente, que tienes derecho a ello

Las declaraciones de ayer del ministro del Interior, Florencio Randazzo, en conferencia de prensa, fueron desafortunadas, por ser leves. Aunque quizá en esto poco tenga que ver Fortuna. El ministro dedicó menos tiempo a informar sobre el conocimiento de datos que deben ser públicos que a "dar lecciones de periodismo" a la prensa, y a los periodistas presentes, señalando incluso a un periodista del diario La Nación con nombre y apellido: Mariano Obarrio. "Lea toda la nota", le respondía airado el periodista, haciéndose cargo, como corresponde, de lo que cualquiera que haya pasado por algún medio conoce como el ABC de su ejercicio: los periodistas escriben su nota, pero son los editores quienes titulan y volantean.
Parece ser que lo que se viene detrás del 50.24% es... más de lo mismo. La prensa es el enemigo más redituable para este gobierno. La prensa miente ("Clarín Miente"). Y Randazzo deconstruye sus enunciados desde el orwelliano Ministerio de la Verdad.
Pero mucho cuidado: no se trata, en el caso de la prensa privada, del goebbelsiano "Miente, miente, que algo queda". Aquella máxima refería a la propaganda nazi. Esto es: al uso del Estado, incluso con medios pagos por él, para penetrar en la sociedad con un mensaje.
Habría que preguntarle al ministro Randazzo: ¿desde cuándo criticar a funcionarios y, en definitiva, a las instituciones "atenta contra la calidad institucional"? Ésa es una visión más propia de una dictadura que de una república. Una visión, también goebbelsiana. Ayer se pudo ver a Randazzo, mientras hacía "análisis de discurso" periodístico, más indignado que ante las represiones en Soldati, en Jujuy, en Formosa, en Tucumán...
Y lo curioso es que el periodismo entra en ese juego. Ayer, en vez de una conferencia de prensa en la que el funcionario público se explayara en las que deberían ser sus habituales aclaraciones y explicaciones ante los requerimientos del cuarto poder, era, en cambio, la prensa quien terminó evaluada, en el banquillo de los acusados por el libre ejercicio de su tarea.

Por raro que parezca, esa máxima goebbelsiana tiene su correlato en democracia: "Miente, miente, que tienes derecho a ello, pero deberás saber que serás responsable ante la Justicia por ello". Nada más.
Expresado burdamente, sería: ¿Cuál es el problema si un medio privado quiere beneficiar no solo "unos pocos intereses personales" sino los de su propio dueño...? Eso es la democracia. Muy distinta es la responsablidad de los medios públicos, por cierto.
¿Cuál es el problema de mentir todo lo que uno quiera, como medio privado? La constitución protege la más irrestricta libertad de prensa en su artículo 32, señalando que no habrá censura previa sino responsabilidades ulteriores. Y a ello debe agregarsele la doctrina yanqui sobre la "real malicia" (en el ejercicio del periodismo), que sigue nuestra Corte Suprema en el caso Morales Sola (1997), entre otros.
El "miente, miente, que tienes derecho" es, en parte, un juego de palabras. Pues el periodismo ni debe mentir, ni debe decir "la verdad". Solo debe sostener lo que afirma con las pruebas que haya encontrado. Y, ante un acontecimiento de relevancia societal, darle la palabra a tod@s los implicados para que se expresen. Y los acontecimientos preferenciales para el periodismo político son aquellos en los que están involucrados las personas -y los fondos- públicas y la "cosa pública".
Sin embargo, como en los odiados noventa -la noche del 14 de mayo de 1995, el reelecto presidente Carlo Menem brindó junto a Berny Neustadt y dedicó su triunfo a la prensa- el periodismo vuelve a ser el culpable de los males que aquejan al país. Una coincidencia más entre menemismo y kirchnerismo, y van...
Que no nos cambien la bocha: la lupa hay que ponerla en el poder, en los que manejan nuestros dineros; en el IVA, sobre todo; pues todavía esperamos la reforma financiera y la impositiva. ¿Vendrán con el 50.24%, también...? A quien hay que controlar, primerísimamente, es al funcionario público, no en el periodismo. Cuidado.

24/8/11

¿Para cuándo la Ley de "patrimonio igualitario"? Los ayllus andinos y los funcionarios K

Ayer, finalmente, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, cumplió con la ley y entregó a la Oficina Anticorrupción su declaración jurada de bienes 2010, que señala que su patrimonio se incrementó en más de un 27% en el último año, y en un total de un 929% desde que llegó al poder con su marido en 2003. Más próspero, con todo, fue su compañero de fórmula, el ministro de Economía, Amado Boudou, quien tuvo un incremento del 64% en su patrimonio en un año. Algunas semanas atrás, se conoció también la información que señalaba que otros ministros del gobierno nacional y popular habían aumentado considerablemente su patrimonio personal en el último ejercicio. Por ejemplo, el jefe de la ex SIDE lo hizo en un 164%; mientras que las ministras Alicia Kirchner y Nilda Garré lo hicieron en un módico 59% y 35%, respectivamente. Datos que salían, por supuesto, de comparar sus últimas declaraciones juradas como funcionarios públicos.
Cristina es, por ejemplo, cuatro veces más rica que su par norteamericano, Barack Hussein Obama.
Tanto hoy como aquella vez, cuando leí la información, no pude evitar pensar en las comunidades o
"ayllus" andinos del imperio incaico, que practicaban un sencillo y útil mecanismo de solidaridad y a la vez control compartido sobre los bienes de sus comunes. ¿Cómo es esto?
Las relaciones sociales en las comunidades andinas del imperio incaico, pre y pos conquista, se estructuraban en torno a "ayllus". Un ayllu tradicional se puede definir como “un grupo cuyos miembros se consideran ‘hermanos’, que se deben mutua ayuda y sostén, en contraste con otros que se encuentran fuera de los límites del grupo”. La relación de parentesco, sean estos reales o míticos, servía de base para todas las relaciones sociales dentro de cada ayllu, cuyo ideal económico era la autosuficiencia.
A su vez, cada grupo de ayllu tenía un representante, supervisor y guardián: el kuraka. Este cacique, en tanto que no dejaba de ser un miembro integrante del grupo ligado por lazos de parentesco, se regía por las mismas pautas de lealtades y obligaciones recíprocas hacia el ayllu. Arbitraba en las disputas y respaldaba las demandas de bienes y recursos hechas por los miembros más débiles. En retribución a su tarea, los kurakas tenían acceso especial a los bienes y recursos de sus comunidades. Podían servirse, por ejemplo, de indios que cultivaran sus tierras. Pero, en realidad, esto no era más que otra forma de ampliar la red de derechos y obligaciones recíprocas. Justamente, ese mecanismo se repetía a la hora de hacer frente a las obligaciones del Estado incaico en cuanto a trabajo en las minas, en la tierras del Estado, los sacrificios, etc. (obligaciones, todas, que el kuraka se encargaba de hacer cumplir).
Luego de tanta historia, llegamos aquí al punto que me interesa resaltar para este post: cuando un miembro de la comunidad -el ayllu- era llamado por el Estado incaico a cumplir con las obligaciones "públicas" (permitasemé) que hacían, en definitiva a la grandeza del Estado incaico, dejaba su economía personal a cargo de un pariente del ayllu para que sembrara, realizara todos los quehaceres necesarios y demás. Y ese pariente lo hacía, sabiendo que, en su momento, esa ayuda que prestaba le sería retribuida por aquél del mismo modo.
Hermandad. Confianza. Reciprosidad. Solidaridad. Honestidad. Valores, todos, arraigados en el ideario de la comunidad.
Volviendo a nuestros días: ¿puede, un funcionario público, responder en toda su amplitud a todas las problemáticas que se le presentan en la compleja arena pública moderna y, a la vez, preocuparse por progresar en sus negocios personales? El debate, por cierto, no es nuevo.
En
Estados Unidos, por ejemplo, el presidente que asume el cargo debe dejar el manejo de su economía a un tercero, en una fórmula conocida como "fideicomiso ciego", utilizada ya por John F. Kennedy al llegar a la Presidencia en los '60. El fideicomiso ciego consiste en que el candidato a cualquier cargo público deje sus acciones e intereses en un fondo manejado por un tercero. De esta forma, la autoridad no sabe dónde está invertida su plata.
El politólogo Norberto Quaglia (UCES) señala: "En EE.UU., en el caso de los funcionarios federales electos (parlamentarios, presidente, vicepresidente) la divulgación pública de su patrimonio e intereses es el método principal de regulación del conflicto de intereses. La legislación estadounidense considera que sigue existiendo un conflicto de interés respecto a los activos del fideicomiso ciego aprobado hasta el momento en que el fideicomisario notifica al superior del funcionario público que vendió los activos originales, y que el capital fue reinvertido en nuevos activos, o bien, hasta que estos activos redujeron su valor a un máximo de US$1000. De no ocurrir lo señalado, el funcionario seguiría teniendo conocimiento de los activos originales y en consecuencia el fideicomiso no tendría el carácter de ciego".
De hecho, si comparamos las repercusiones del
affaire Clinton-Lewinsky con las de las distintas informaciones económicas referidas a los negocios de George W. Bush cuando era presidente, se ve que un primer mandatario norteamericano corre más riesgos por una relación moralmente "indebida" que por intereses económicos en áreas cuestionables. El fideicomiso ciego no es, por cierto, la mejor solución a estos temas éticos, pero es un abordaje del tema. También se planteó esa solución en nuestro vecino Chile, cuando el actual presidente, el multimillonario Sebastián Piñera se candidateó a la primera magistratura de ese país.


El sistema legal argentino establece simplemente que para ser funcionario público no debe haber colición de intereses o intereses concurrentes entre el funcionario en cuestión y el cargo que ocupa(rá). Algunas de estas normas elementales también han sido incumplidas por el presente gobierno. Recuérdese las denuncias sobre compra de dólares de Nésto Carlo Kirchner, favoreciéndose de información privilegiada. Pero, si no se quiere hilar fino, véase también la gestión -durante la presidencia de Nésto- de Alessandra Minicelli en la SIGEN, quien debía controlar la gestión del ministerio más importante de toda la era Kirchner: el de Planificación Federal, cuyo jefe era (y es) Julio De Vido. Es decir: su marido...
Son comunes en nuestro país, también, los contínuos "saltos" de personas de la función privada a la pública y al revés: de la pública a la privada, utilizando precisamente la red de contactos y saberes que la persona adquirió al pasar por la arena pública, para favorecer a agentes privados con los que, hasta ayer nomás, lo diferenciaban intereses diametralmente opuestos.
Los controles a los funcionarios, en Argentina, si bien delimitados meticulosamente en la letra, son laxos en la práctica. Y más aún en lo que tiene que ver con crecimiento patrimonial. Aún la democracia argentina le debe a su pueblo condenas judiciales cualitativas y cuantitativas por los delitos de corrupción y de enriquecimiento ilítico.
Otro de los aspectos centrales de la mejora en la "calidad institucional" prometida y que nunca llegó (ver también "La 'calidad institucional' prometida"...).

Luego de la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, escribí aquí:
"En la Argentina de los Kirchner, ¿después del 'matrimonio igualitario' vendrá el 'patrimonio igualitario'? Ésta es una lucha, también. No existe sólo la lucha gay, o la lucha contra el campo, o contra los medios. De hecho, creo que ésta es 'la' lucha para la mayoría de la población".
Sigo sosteniendo lo mismo.


¡Ah! ¿Quieren saber cómo termina la historia de los kurakas de los ayllus incaicos? Simple: con la llegada del dominador europeo y la lenta pero inexorable introducción del dinero como forma de intercambio, se irán erosionando los lazos sociales de los kurakas con su comunidad más próxima, y así pasarán a abusarse de su situación de poder privilegiada y a fomentar ya no el progreso de su comunidad sino el de su propio patrimonio individual.

23/8/11

Boudou child marxista

El ministro de Economía, Amado Boudou, cerró el fin de semana un congreso de estudiantes y economista kirchneristass en la provincia de Mendoza. Estrenó un discurso con guiños al latinoamericanismo de Abelardo Ramos con criticas al “colonialismo de las potencias”. Incluso se atrevió a citar a en varias oportunidades al filósofo y economista alemán Karl Marx, mentor de los ideales del comunismo decimonónico.
Entre esas llamativas citas, se refirió a la famosa Tesis XI sobre Feuerbach: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". Por su trayectoria era, tal vez, más esperable que citara a Groucho Marx: "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros".
(By @
PPBallotage)

22/8/11

Historia y curiosidades de un barrio bien porteño: Chacarita

(Cementerio de la Chacarita hacia 1900)

Hoy, feriado, me pintó un post histórico, y de color, sobre un barrio bien porteño. Descripciones, impresiones y curiosidades históricas de Chacarita. ¿De dónde proviene su nombre? La quinta “La chacarita de los colegiales”, estancia de vacaciones de históricos alumnos del -histórico, también- Colegio Nacional Buenos Aires, como Miguel Cané. O el primer nombre de la calle Warnes. O “El tren de los muertos”.

Chacarita:

desaguadero de esta patria de Buenos Aires, cuesta final

barrio que sobrevives a los otros, que sobremueres,

lazareto que estás en esta muerte no en la otra vida

he oído tu palabra de caducidad y no creo en ella,

porque tu misma convicción de angustia es acto de vida

y porque la plenitud de una sola rosa es más que tus mármoles.

Fragmento de un poema de Jorge Luis Borges - 1929.


Chacarita es un barrio con siglos de historia. Las más antiguas referencias datan de comienzos del siglo XVII. En 1608, el gobernador criollo Hernandarias, concluida la mensura de la ciudad, delimitó las extensas donaciones a los jesuitas. Una de ellas fue la estanzuela que se denominó la “Chacarita de los Padres”, que luego sería la “Chacarita de los Colegiales”, y abarcaba lo que hoy son los barrios de Chacarita, Colegiales, Villa Crespo, Villa Pueyrredón, Saavedra, entre otros. “Esas tierras, ya muy angostas, llegaban hasta la actual Ramos Mejía”, escribe el historiador de los barrios porteños Diego A. del Pino (*). En 1767, los jesuitas fueron expulsados por disposición de Carlos III, y esas tierras pasaron a ser administradas por el Cabildo porteño.

Pero, ¿qué quiere decir “chacarita”? Una vez que localizamos la etimología, no resulta tan sorprendente. En quechua, “chácara” significa “tierra de cultivo”. Como los argentinos bien sabemos, “chacarero” es el que trabaja las “chácaras” o, como el uso deformaría luego el vocablo, las “chacras”. “Chacarita” es el diminutivo de “chacra”.


Y hacia el oeste, “campo afuera”, estaba la quinta donde pasaban sus cómodas vacaciones los alumnos del Colegio jesuita de San Ignacio, -fundado en 1661 y rebautizado en 1863 por Bartolomé Mitre como Colegio Nacional de Buenos Aires-, quinta que era conocida como la “Chacarita de los Colegiales”: un lugar de mucha labor, que proveía de comestibles al colegio (a sus autoridades, claro…).

Algo alivia la tristeza de pasar por Chacarita:

saber que allí retozaron antaño

los colegiales traviesos de Juvenilia.

Fragmento de un poema de Néstor Astur Fernández – 1968.

En efecto, aquellos años quedarían inmortalizados en Juvenilia, la obra del político Miguel Cané, uno de los alumnos internos que pasaron por el Colegio Nacional y que disfrutaron de la quinta. Sobre los extensos terrenos de la antigua Chacarita de los Colegiales, recuerda Cané en su libro: “En aquel tiempo, poseíamos como feudo señorial, no solo los terrenos que aún pertenecen a la Chacarita, sino los que en 1871 fueron destinados al cementerio, tan rápidamente poblado”. Cané se refiere a las consecuencias de la fiebre amarilla que por ese año asoló Buenos Aires y por la que la Municipalidad habilitó cinco hectáreas para un camposanto que inicialmente había sido pensado como provisorio (el primer cementerio, en realidad, estuvo ubicado en lo que hoy es Parque Los Andes).

Ya en la época de los jesuitas existía, por ejemplo, la avenida Warnes, aunque conocida como “Camino de las Tropas”, pues por ella pasaban, además de las carretas, las tropas de ganado hacia la ciudad. Esta fisonomía campesina del lugar comenzó a alterarse, desde luego, con el cementerio, que quedó definitivamente allí al constatarse que Palermo, el lugar que se tenía pensado para ubicarlo, era por entonces una zona “baja y anegadiza”. Chacarita se “entristeció”, se dijo.
Pero el cementerio también fue impulsor de progreso y adelanto. Con la instalación de una línea férrea, “el Tren de los Muertos”, y luego de un Tranway Rural, los obreros del centro comenzaron a dejar los conventillos y se desplazaron hacia allí para tener su casa propia. Y también fueron apareciendo comercios relacionados con el cementerio: florerías, herrerías, maicerías, marmolerías, casas de comidas, hasta llegar, más adelante, a los cafés y, más aún, a las pizzerías que, por todos lados, se destacan hoy en este barrio.

De modo que poco quedó de esa extensa Chacarita de tierras altas y fértiles donde los durazneros y los almendros “crecen libres y no pertenecen a nadie”, como anotara en su libro de viaje el padre jesuita Antonio Sepp. En los varios siglos que a sus espaldas tiene de historia y de vida esta chacarita, muchas cosas han cambiado y no pocas han ido desapareciendo. “Nada, casi, perdura del ayer”, se lamentaba el historiador Del Pino. “Los monumentos y lugares históricos se conservan casi por descuido. En cuanto estorban al progreso edilicio caen bajo la piqueta municipal, habituada a derribar toda suerte de reliquias” (1), escribía un anónimo periodista el 19 de noviembre de 1946 en el diario La Razón. Como se ve, la preocupación por el patrimonio cultural no es sólo una inquietud de nuestra época.

Quedan, sí, los recuerdos. Y los homenajes. Por ejemplo, al producirse las invasiones británicas, el francés Santiago de Liniers organizó la contraofensiva. Las tropas, compuestas de agricultores y paisanos en general, se concentraron en los caserones de la Chacarita. Y allí también aguardaron tras la primera derrota de Liniers. Dos veces, en 1806 y en 1807, fueron vencidos los británicos, tras infinitas batallas por toda la ciudad. Hace pocos años, en memoria de esa “gesta” se colocó en Corrientes entre Forest y Lacroze -igual que en otros lugares de la ciudad donde pasaron las tropas locales- un monolito, llamado “Hito de la Argentinidad”, que fue construido con ladrillos de la Chacra de Márquez.

Demás está decir que no serían las únicas andanzas militares. Ocho décadas después, el presidente Nicolás Avellaneda rondaría frecuentemente los caserones de la Chacarita (demolidos en 1899), ante los avances de las tropas del entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos Tejedor. Hasta la aprobación de la “Ley Capital de la República”, Chacarita (Partido de Belgrano) pertenecía a la provincia.


Quedan, también, curiosidades actuales. Como la estatua de Carlos Gardel en el cementerio, por ejemplo: que siempre encuentra seguidores del "Zorzal criollo" que le dejan en su mano derecha un pucho encendido.
Y otras curiosidades que, si se escarban un poquito, nos regalan una línea directa al pasado. Por ejemplo, ¿por qué hay un cementerio alemán en el barrio de Chacarita? La respuesta tal vez se remonte a una tempranísima política inmigratoria del presidente Bernardino Rivadavia, quien en 1826 propició el arribo al país de agricultores alemanes para que cultivaran las tierras del Estado en la Chacarita de los Colegiales. Con la promoción ciertas ventajas especiales (conocidas como “enfiteusis” o usufructo), se logró interesar a medio centenar de familias alemanas. Por entonces, se decretó allí la planificación de un nuevo poblado. Y esto trajo consecuencias más allá de las peripecias y desilusiones de estas familias extranjeras.

El agrimensor Felipe Senillosa, director en épocas de Rivadavia del Departamento de Topografía, se encargó tanto de la mensura definitiva de las tierras como de los caminos. De ese momento data la importancia de las actuales avenidas Dorrego, Jorge Newbery, Federico Lacroze, Forest y Corrientes.


No son pocos los hilos que podrían tenderse hacia el pasado para ver las marcadas inferencias que tienen aún hoy en la vida cotidiana de miles de personas, hasta en un acto tan sencillo como transitar una calle. Esas determinadas calles que todos los días, desde hace alrededor de un siglo, recorren infinidad de habitantes de la ciudad, del barrio o, incluso, de la provincia de Buenos Aires, para ir a sus respectivos trabajos. De hecho, el tránsito y la circulación en Chacarita, o la cuestión de la “transferencia de gente”, como la llama una asociación civil del barrio, es actualmente uno de los tantos problemas que preocupan y movilizan a quienes intentan mejorar las condiciones de vida de los alrededor de 26 mil vecinos de esta chacarita -la otrora Chacarita de los Colegiales- que hoy se circunscribe a las avenidas Álvarez Thomas, Dorrego, Córdoba, la vía del ferrocarril San Martín, Dorrego otra vez, Warnes, la vía, Garmendia, Del Campo, 14 de julio, la vía, y Elcano; uno de los seis barrios que conforman la comuna 15 porteña.

(*) Los d
atos históricos fueron extraídos de los libros La antigua Chacarita de los Colegiales, y “El Mirador” del pionero urbano don Agustín Comastri, escritos por el historiador Diego A. del Pino -nombrado “Maestro Ilustre 2002” por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires-, y patrocinados por el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

(1) Citado por Diego Del Pino en La antigua Chacarita de los Colegiales.

15/8/11

Un milagro para la oposición

Goya, Corrientes.

Cristina arrasó. Con un impensable e impecable 50% de los votos positivos. Casi 40 puntos por encima del segundo. Ni las encuestas -una vez más- lo anticiparon.
En las redes sociales se ve la alegría de los militantes k, por un lado. Y, por otro, mucho estupor e indignación. Incomprensión. Poca capacidad para comprender lo que pasó. Bueno, no debería sorprender. Es una carencia histórica de la izquierda. Much@s que dicen identificarse con tal espacio, terminan sosteniendo valores de derecha y corriendo desde allí al gobierno.
Véase, por caso, la increíble foto que ilustra este post y que es su origen. Foto que debería interpretarse así: "Si no votamos a CFK y gana otro, se terminan los planes sociales y los subsidios", queriendo desnudar la "extorsión" del oficialismo. Supongamos por un momento que lo que dice la foto es cierto. Supongamos, nomás. Porque los jubilados todavía están esperando que los fondos de la ANSES vayan a pagarle a ellos, como falló hace tiempo nuestra Corte Suprema, y no a cumplir con la deuda externa; o que se usen esos fondos para equilibrar las cuentas nacionales para simular un falso equilibrio fiscal, aplicando el más rancio noventismo. Supongamos eso.
Ahora bien, ¿qué es lo objetable de la foto? Porque me parece que yerran quienes intentan correr al gobierno por derecha. La prueba está en el fracaso de Ricardo Alfonsín de ayer. Por lo demás, si fueran ciertas esas prerrogativas, está bien que el pueblo las defienda. Pero no lo son. Hay que mirar mejor, me parece. Para crecer, primero hay que reconocer el error. El electorado no es puramente racional, o aristotélico. No va a votar "lo mejor" simplemente porque se lo pongan ante sus ojos, como podría ser el caso de Hermes Binner con su ejemplo de gestión en Santa Fe. Allí también ganó Cristina.
Alfonsín, con su alianza aliancista con De Narváez, lleva al radicalismo cerca de su peor piso histórico (el 3% de Horacio Massaccesi en 1995 y el 2,34% de Leopoldo Moreau en 2003). Es entendible que ni los radicales lo hayan votado. El radicalismo vuelve a estar con respirador artifical.
Duhalde... es Duhalde.
Binner empezó tarde y no lo conoce nadie. Puede crecer, pero ¿cuánto más? ¿Su techo es el doble? ¿El 20%? Quizá Binner haya obtenido ese número y pueda crecer un poco más por este singular panorama de coaliciones políticas que hace que los dos opositores más importantes a Cristina sean... quienes son. Hoy Binner ha quedado parado como la alternativa más seria e institucional al bipartidismo que -dejando de lado los golpes de Estado- gobierna el país desde hace casi un siglo. Habrá que ver si alcanza solo con la "buena" elección de Binner de ayer para lograr mantenerlo como referente opositor de cara al 2015 luego del 10 de diciembre de este año, cuando ya no tenga un cargo en la función pública. Y, por supuesto, habrá que ver también si el santafesino logra mantener unido su espacio (y la "herramienta política" que, dice, es el Frente Amplio Progresista), algo que históricamente le ha costado a todos los socialismos de nuestro país.
Habrá que ver también si "El Alberto" Rodríguez Saá sabe aprovechar el pequeño capital simbólico político que significa ser "el único que le ganó a Cristina en su propia tierra": San Luis.
Se vio también el exceso de personalismo y mucha mezquindad política en la disputa por los cargos. Véase, por caso, el lamento público -otra vez y van- de estas horas de Fernando Solanas, insistiendo en el manejo político que terminó hundiéndolo. Otro respirador artificial ahí.
En la misma situación quedaron dos desprendimientos del radicalismo: la CC de Elisa Carrió, quien finalmente hoy se hizo cargo públicamente de la "derrota" y tuvo el coraje de decir que se "baja" de la candidatura presidencial y llamó a sus electores a votar a sus candidatos legislativos y que corten boleta para el rubro presidencial; y el GEN de Margarita Stolbizer, muy perjudicado por el corte de boleta a favor de Binner en la provincia de Buenos Aires, distrito al que le dedica su mayor atención (y donde obtuvo un magro 6% como cabeza del FAP).
En síntesis, las elecciones de ayer -erróneamente denominadas "primarias", consideradas desde un punto de vista técnico, pues no definieron candidatos presidenciales, los cuales ya estaban predefinidos desde hace tiempo- dejaron un claro mensaje político a los partidos que intentaron ser una alternativa al kirchnerismo: hay que saber mirar -e interpretar- la realidad para saber interpelar al pueblo -o, para no ser tan rimbombante: al ciudadano-, para lograr su voto. Los eslógans y los "creativos" spots publicitarios no alcanzan. El pragmatismo, tampoco.
Hay que mirar mejor, e intentar comprender el voto popular. El 70% del electorado votó al peronismo. Con respecto al voto peronista-oficialista, tiendo a pensar como dice @: que este fue un voto conocido -en la bonanza econónimca "para todos"-. Un voto, en fin, conservador. Pero no lo sé.
Lo cierto es que, como expresé en sorna por Twitter, habría que ir pidiéndole a Jorge Rial que vaya pensando en instalar el hashtag #unmilagroparalaoposición. Porque, justamente, con el nivel de autismo y adormecimiento de nuestra vernácula oposición política, solo un milagro podrá desbarrancar en dos meses al kirchnerismo del poder. Y quizá esté bien que así sea.